EL NEGOCIO DE LOS MENSAJES DE MÓVIL
Por María José Ruiz Lancina
Licenciada en Derecho y Doctorando en el Departamento de Derecho
de la Empresa de la Facultad de Derecho (Universidad de
Zaragoza).
E-Mail : mariajozgz@hotmail.com
Lo que empezó siendo un servicio residual, los SMS o mensajes
cortos de móvil, se ha convertido en todo un filón.
Tan de moda se han puesto , que no es difícil ver a niños y
adolescentes en parques o patios de colegio, hablando
distendidamente por el móvil y sobre todo mandando mensajes
cortos.
Muchas veces, estos mensajes van dirigidos a sus amigos y
tenemos la suerte de contar con tarifas relativamente bajas, de
0.15 euros por mensaje, pero en muchas otras ocasiones y ante la
avalancha de ofertas publicitarias y comerciales a que nos vemos
bombardeados, el destino de estos "mensajitos" va dirigido a
concursos, votaciones de TV o servicios de amigos en línea, en
los que por suerte o por desgracia, las tarifas suben como la
espuma.
El móvil como objeto de negocio
Las ideas empresariales que han surgido a raíz
de este éxito en mensajes cortos y de bajo precio, han ido
aumentando a pasos agigantados; para este público infantil y
joven se ofrece por ejemplo "decorar" o "personalizar" el móvil,
aunque tampoco nos engañemos, pues son muchos los adultos los
que se han apuntado a esta moda y podemos escuchar en el autobús
o caminando tranquilamente por la calle cómo reciben llamadas
con el tono de la última canción de la temporada o el himno de
su equipo de fútbol.
Hablemos un poco más de estos servicios de "decoración" de
nuestro móvil; es habitual encontrar en cualquier tipo de
publicación, operadores que ofrecen mediante una llamada a un
906 recibir en nuestro teléfono la canción o tono que queramos,
o el logo que decore la pantalla de nuestro móvil.
El procedimiento es muy sencillo, primeramente hay que llamar a
un 906, después de recibir un mensaje de bienvenida nos proponen
marcar un número (código) que distingue la canción o logo que
queremos pasar a nuestro móvil, tras un tiempo, unos dos minutos
, recibiremos un mensaje en nuestro móvil y ya sólo nos quedará
grabárnoslo.
Cuidado con los 906 y la falsa publicidad
Desde mi punto de vista y a modo de prevención
de futuros chascos, es aconsejable que los usuarios de móvil y
más concretamente de estos servicios, abran bien los ojos antes
de acceder a llamar al 906, y descubran que su melodía casi les
ha costado más que si se hubieran comprado el disco compacto del
cantante en cuestión.
Es fundamental que en el anuncio se fije el precio de la llamada
por minuto, así como el tiempo de duración aproximada de la
llamada, de este modo el consumidor se hace a la idea de por
cuánto le va a salir el adorno que desea para su móvil.
Por otra parte, también debe indicársenos qué operadores son
compatibles con el servicio que prestan, y desde luego las
marcas y modelos de móvil que pueden utilizar estos servicios,
porque recordemos que no todos están equipados técnicamente para
utilizarlos.
También es deseable que en el anuncio se indiquen las
instrucciones y pasos para llevar a cabo la operación.
No debemos dejarnos llevar por promociones y sorteos del tipo,
"llama y entrarás automáticamente en el sorteo de "X" móviles de
última generación o cheques regalo etc, pues en la mayoría de
las ocasiones son tan sólo un reclamo para que llamemos o
entremos a su página web.
El influjo social del móvil
Otro dato a tener en cuenta, es que muchas
veces el móvil constituye una puerta de paso hacia servicios que
de otro modo estarían restringidos a menores, es el caso de
acceso a logos de contenido erótico, servicios de línea caliente
o citas por móvil, que deberían expresamente exponerse que van
dirigidas a un público mayor de edad, en este caso no sólo sería
deseable mayor control por parte de las Administraciones
respecto a los números de acceso y la publicidad que ofrecen
sino que es necesario una atención también por parte de padres y
educadores.
Y es que los jóvenes y niños se han adaptado perfectamente a
esto de las nuevas tecnologías, e incluso son un instrumento
para conocer gente o afianzar amistades, un reciente estudio
llevado a cabo en Reino Unido ha demostrado que si un
adolescente no recibe al día al menos un mensaje al móvil se
siente frustrado y no aceptado por su grupo de amigos.
El consejo: ante la importancia social que los móviles así como
otras nuevas tecnologías están suponiendo para la sociedad en
general, debemos exigir mayor protección ante los servicios que
se ofrecen a través de ellos, delimitando contenidos,
estableciendo precios de llamadas y exigiendo mayor información
y claridad en su prestación , como única vía para conseguir una
convivencia mejor entre nuestra actual sociedad con el avance de
la tecnología.